..No hay nada mejor que la risa para superar estos meses de calor sofocante, calor que derrite hasta los helados que se toma Eva Longoria, ahora parece que se los bebe como si fuera gazpacho...
asi que aqui os dejo una poesia en honor a un medicamento al que le estor especialmente agradecido...
ROMANCE EVACUOL
Acontece en esta historia,
en este bello romance,
las desdichas deste Conde
que paseando una tarde
por jardines, sin quererlo,
de una moza enamorase.
Sus cabellos reflejaban
el color de los trigales,
y su cara era adornada
por sus ojos azabache.
El conde fijo miraba,
y así explorando embobase
cada parte de su cuerpo
Cada parte...¡Cada parte!
El Conde así enamorase,
y sentía admiración,
por la hembra, por la moza
que robo su corazón.
Sin embargo el joven Conde
de repente recordó
que era tímido cual ave
que tiene miedo al albor,
y con pena de vencido
regreso a su habitación.
Recordó por un instante
las pastillas del amor,
reservadas en su caja
para especial ocasión,
y corriendo hacia su casa
rebuscando en su cajón,
dio con dichas pastillas,
las pastillas del amor.
Sin embargo, con las prisas,
hubo equivocación,
y en lugar de las pastillas
se tomo un Evacuol:
Evacuol previene y cura
estreñimiento, escozor,
que en ocasiones provoca
ejercer la evacuación.
Sus efectos inmediatos
le previenen del dolor
sin efectos secundarios,
sin vómitos o picor.
Fortalece y estimula
la llamada digestión,
no se apure, nunca sufra,
usted tome Evacuol.
Como digo, el pobre Conde,
con las prisas no lo vio
y se tomo un laxante,
que enseguida relaxo
lo que algunos llaman heces
otros caca o Popo.
Destinose el caballero
a cantarle la canción,
a aquella de cabellos dorados
que robo su corazón;
mas el sino vino negro,
aunque mas que negro, marrón.
Se acerco a ella apurado
a cantarle la canción:
-Bella hembra, bella moza
su belleza me abrumo
cuando la vi paseando
me acelero el corazón,
sonrojaron mis mejillas
y me surgió el amor.
Me muero por darte un beso
y cantarte esta canción...
Y en ese preciso momento,
le dio un retortijón
y después, como avisando,
un gran estruendo sonó;
la moza mirole extrañada,
y el conde se avergonzó
pues nunca había intentado
entonar una canción
con la boca bien cerrada
y, como transmisor,
la parte de atrás del cuerpo,
por donde sale el horror.
El Conde así, sin quererlo,
continuo su canción,
y su recital de gases
a la moza enamoro;
cada vez hacia mas fuerza
cada vez salían mejor
ahora un mezzoforte,
molto presto en mi menor;
la moza aplaudía con gracia
cada nota que expulsó.
Sin embargo, el joven Conde,
de repente se paró;
mirola la moza y dijo:
Joven Conde ¿qué paso?
-¡Bella hembra, bella moza,
ruegole yo mi perdón,
aléjese algunos metros,
ahora viene lo peor!
La moza lo entendió todo
y corriendo se alejo,
el Conde pego un grito
que en el eco resonó.
Sin embargo y pese a todo
el conde sobrevivió;
se reencontró con su moza
y a esta en los labios beso.
Evacuol hacia efecto,
El efecto del amor.
Así pues, como pretexto,
este modo se extendió,
y los hombres de esta Europa
(algunos creo que no)
declararon a sus mozas
canciones, poemas de amor
con los gases que les daban
las pastillas del amor
algunos lo llaman laxante
¡dadle gracias a Evacuol!
Fin
¡¡FELIZ, CALUROSO Y RE-LAXANTE VERANO!!
este post lo puse tambn en Monologos, si la supermegaultramoderadora lo ve necesario...eliminelo.( de alguno de los dos sitios claro)